"Te espero en todos los atardeceres en la ventana,
deshilando abalorios, colocando los libros, leyendo mis versos..."

(Tristan Tzara)

30 de marzo de 2011

LÁGRIMAS

Luego que por medio de estas profundas reflexiones se conmovió hasta lo más oculto y escondido que había en el fondo de mi corazón, y junta y condensada toda mi miseria, se elevó cual densa nube, y se presentó a los ojos de mi alma, se formó en mi interior una tempestad muy grande, que venía cargada de una copiosa lluvia de lágrimas. Para poder libremente derramarla toda, y desahogarme en sollozos y gemidos que le correspondían, me levanté de donde estaba con Alipio, conociendo que para llorar me era la soledad más a propósito, y así me aparté de él cuanto era necesario, para que ni aun su presencia me estorbase. Tan grande era el deseo que tenía de llorar entonces. Bien lo conoció Alipio, pues no sé qué dije al tiempo de levantarme de su lado, que en el sonido de la voz se descubría que estaba cargado de lágrimas y como reventado por llorar, lo que a él le causó extraordinaria admiración y espanto, y le obligó a quedarse soto en el mismo sitio en que habíamos estado sentados.

(San Agustín de Hipona)

29 de marzo de 2011

E

Examinemos una mañana de niebla la red que se ha construido durante la noche. Los hilos pegajosos están cargados de gotitas y, combándose bajo su carga, se han convertido en multitud de catenarias dispuestas en orden exquisito. Si el sol atraviesa la niebla, el conjunto se ilumina con fuegos iridiscentes y se convierte en un racimo de diamantes. El número e ha alcanzado su gloria.

(Jean Henri Fabre)

28 de marzo de 2011

HERMOSO

JULIETA.-¿Quieres marcharte ya? Aún no ha despuntado el día. Era el ruiseñor, y no la alondra, lo que hirió el fondo temeroso de tu oído. Todas las noches canta en aquel granado... ¡Créeme, amor mío, era el ruiseñor!
ROMEO.- Era la alondra, la mensajera de la mañana, no el ruiseñor...

Amar, amar la vida
sin esperanza alguna,
sabiéndola tan frágil, y tan corta.

Saber bien que la alondra
muy pronto va a cantar
(que, en realidad, está cantando siempre),
y amarla todavía, negándose al engaño
de que es el ruiseñor, y largo el tiempo.

Y despedirla luego, cuando raye
en la colina el día
que ya no será nuestro,
con un último beso, más dulce que los otros.

Saber que es para siempre, que ya nada es posible,
y apretar aún la mano final que se nos tiende,
con un amor que es casi gratitud,

y pensar que fue hermoso:

un don digno de un dios, que, aunque no exista,
bien hubiera podido, solamente por eso,
llegar a ser verdad.

(José Cereijo)

27 de marzo de 2011

VOCES

No soy: o somos todos
o nada somos
En los tiempos oscuros
sólo nos salva la primera persona del plural
(…)
La poesía ya no se canta en las calles
Ya no eriza el vello de las mujeres hermosas y los hombres bravos
de los hombres hermosos y las mujeres bravas
(…)

¿Por qué habría yo de variar la rutina de estos tiempos?
¿Porque quedas tú?
Pero tu voz es débil
Ya no quedan altavoces en las esquinas de los pueblos de España
¿Cuántos somos? ¿Qué podemos?
¿Sumar voces?
Sí sumarlas ¿Y luego?
¿Estamparlas contra el muro prohibido?
¿Y romperlo?
Culpa. Desesperanza. Miedo
¿Miedo?
Hablo. Diálogo. Di algo.
Dí.
¡Somos un trillón de voces cansadas que se estampan,
por inercia colisionan y de(con)struyen el mundo,
comiéndoselo de dentro afuera!

(…)
La poesía hay que cantarla en las fiestas de barrio.
Conspirar con los músicos de charanga y pandereta
y tomar los escenarios de verbena
Hay que colarla, sin avisar, en
los casales de todas las fallas, de todas las collas.
Interrumpir con ella, subrepticiamente,
la emisión del Barça- Real Madrid.

Huyamos de los ateneos, los círculos literarios,
las librerías, los bares culturales.
Pongamos un altavoz en las casas
de los que tienen pan y creen gozar la libertad
Metamos la poesía en los discursos de nuestra comunidad de vecinos
Discutamos con ella la derrama del ascensor,
en las reuniones de padres y madres (el AMPA sin hache)
en las colas del banco, del súper, del registro civil, en todas las colas.

Imprimamos octavillas con nuestros cantos
y que las vocee el repartidor de prensa gratuita
¿Para qué editar libros que sólo leeremos nosotros?
¿De qué carajo sirven nuestros versos de guerra
si no hay soldados para empuñarlos?
(…)

NOTA DE RECLAMACIONES

Donde dice POESÍA
léase ACCIÓN

Donde dice Poeta,
léase NOSOTROS

(Alicia Es. Martínez Juan)

26 de marzo de 2011

PI


3,141592
6535897
9323846
264338
3279
5028
841
971
693
993
751
0
582097
494459
23078164
0628620899
8628034
825421
170679
821480
865132
8230
6647
093
844
609
550
582
231
725
359
408
128

(Danny Perich)

25 de marzo de 2011

GATOS

No hagáis caso
de aquellos que os amen demasiado.
Probablemente sientan
temor a que os vayáis.
Salid a pasear cuando la lluvia
despliegue sus urgencias.
Escuchad a los pájaros,
ellos sabrán deciros
si la luna es propicia.
Dejad que se amontonen
las sombras y la nieve
si no sabéis qué hacer con el insomnio.
Todo se desbarata con la luz.
Y aprended de los gatos
a vivir dignamente,
sin más ajuar que un mundo
que quepa en vuestras manos.

(Katy Parra)

24 de marzo de 2011

SILBAME



La estrellita que una noche divisé
fue la que hizo verdadera la ilusión que yo soñé
mis harapos en fino lino convirtió
y me impuso una tarea de un bellísimo valor
cuando te asalte la duda
o a punto estés de ceder a una tentación
llámame con un silbido
yo seré tu celador

Pan con membrillo
en tu cartera colegial
lapiceros de colores
y una goma de borrar
cabecita loca
solo pensando en jugar
con dudosa compañía
librete el cielo de todo mal
buscarte y quedar rendido
soy la sombra que has perdido
al comenzar a andar
no sentirse el ser querido
mi mandato está incumplido

Qué nos queda ya
este grillo abatido
no puede ahora cantar
que sepas que hay luz en el hogar
que tu llamada ansío y poderte guardar

Seguro que más de alguno habrá
que hable de este amorío en un tono vulgar
No creas que pienso en renunciar
no todo está perdido y volverte a ganar

Malas lenguas quieren hacerme creer
que he abandonado a unos brazos
poco exigentes con lo que ves
vives con boatos saliendo
en ecos de sociedad
que nunca faltan viandas
para tus bodas de Caná

Gustabas de lo prohibido
Eras pájaro cautivo gorjeando su libertad
Todos los niños que me han mentido
La nariz se les ha crecido…

(Germán Coppini + Nacho Cano)

23 de marzo de 2011

BESOS

Besan los funcionarios de carrera
en sus fiestas los fines de semana,
protocolarios, pares en su dicha.

Besan los capos de la mafia en Los soprano
y besan sus secuaces poniéndole el final
a un acto de desobediencia.

Besa la noche los metales fríos
de las fábricas, besa el terciopelo cálido
de las piernas escurridizas,
el asiento de atrás de un coche,
las nalgas, las rodillas, el omóplato.

Y siempre es algo más que un beso,
como la madre que hace magia y sana
las heridas, los dedos magullados,
una pequeña cicatriz, las lágrimas
de quien se sabe en labios de los dioses,
con solo un beso
con solo unas palabras.

Siempre se trata de algo más que un beso,
a veces menos,
cuando el beso de buenas noches,
cariño, buenas noches, es solo eso,
un beso y luego la mirada ausente,
perdida en el ordenador,
hasta bien tarde, hasta bien nunca,
un beso sin continuidad,
una versión de nuestra vida
en la que solamente cabe una persona,
impar y díscola,
devanando el camino a casa.

(Antonio Aguilar Rodríguez)

22 de marzo de 2011

DERIVA

(...)
Y me acordé también de un día no muy lejano en el tiempo, de un día en el que, tras dos jornadas seguidas de parranda, desperté en casa a las ocho de la tarde y sentí -como no he sentido nunca- el temple puro y sosegado de una recién inaugurada vida convaleciente que intuí que, gradualmente y en pocas horas, me iba a conducir a una inquietante plenitud física. Era como si acabaran de prometerme un in crescendo hacia la recuperación total, una ascensión hacia un trampantojo de bienestar. "Nadie disfruta tanto de la vida como el convaleciente", escribió Walter Benjamín.

A la espera de aquella plenitud hacia la que ascendía mi estado de convalecencia, me puse a revisionar en vídeo una película que siempre he admirado (Eyes Wide Shut, de Stanley Kubrick), y muy pronto sentí un latigazo fuerte en esa escena en la que el protagonista -sin mucho convencimiento, más bien andando a la deriva- regresa a su casa por las calles de un Nueva York que en realidad yo sabía que era un gigantesco escenario montado en un estudio cinematográfico de Londres.

Sentí que era yo quien regresaba a casa por esas calles de Nueva York de cartón-piedra. A veces miraba hacia el horizonte y me decía: "Yo vivo por allí". Y me di cuenta de que mi secuencia literaria preferida venía siendo, desde hacía ya unos cuantos años, la de un hombre paseando por una ciudad para él desconocida, pero en la que sin embargo tenía un domicilio. Aunque a la deriva, el hombre caminaba en realidad siempre de vuelta a casa. No sabía exactamente quién era, pero volvía a casa, una casa que sentía suya, pero que del todo no lo era. Y me acordé de Walter Benjamín y su curioso método de investigación de la realidad, basado en el extravío y la deriva. Y estando en todo eso, me vino a la memoria la voz del cantante Van Morrison, mi músico preferido: una voz que siempre me pareció que representaba (tal vez porque la abarcaba) a la humanidad entera: la solitaria voz del hombre.

Esa inolvidable sensación de extrañeza y deriva volví a recuperarla días después cuando en una entrevista le preguntaron al escritor español J. A. González Sainz por qué vivía en Trieste y él contestó así: "Más quisiera yo saberlo. Y ese no saber es una buena razón. Me siento extraño aquí, extranjero, distante, y sentirse extranjero en el mundo creo que es una de las condiciones de la escritura, habitar el mundo de una forma un poco esquinada. Cuando regreso en tren ya de noche de mis clases en Venecia y veo al final del viaje las luces de Trieste allí en el fondo, como atenazadas a la espalda por la oscuridad de las montañas del Carso, con Eslovenia atrás y a la derecha la línea de las costas de Istria, y me digo "ahí está tu casa", "allí es donde vives", se me genera una sensación de extrañeza, de no pertenencia sino de paso, con la que me llevo bien y que creo que es fundamental para esa forma de vivir que es escribir".

(Enrique Vila-Matas)

21 de marzo de 2011

CREAR

El autor puede pasarse horas hablando de su trabajo. De hecho, el autor prefiere hablar de sus obras que crearlas. "Crear es secundario para mí. Prefiero exhibirme en un café -ha dicho en más de una ocasión-. Como no me siento obligado a pintar, puedo hablar indefinidamente. Tanto como quiera. Aunque me cueste dinero. Prefiero perder dinero antes que irme a pintar.". Durante mucho tiempo, la única manera de obtener producción artística del autor era secuestrándolo y encerrándolo en su propia casa, habiéndole desprovisto antes de cualquier otro accesorio que no fueran folios y lápices o pinturas, etc. Incluso de esta manera, si uno pegaba la oreja en la puerta de su domicilio, se le podía oír hablar solo durante horas.

(Carlo Padial)

20 de marzo de 2011

QUISIERA


puedes ver que a duras penas
logro mantenerme entero
puedes ver que lo que hice ya,
no puedo deshacerlo
yo creí que lo nuestro era
infinito como la arena
ahora sé que lo único inagotable es,
esta insoportable pena.

ya se fue mi amor, lo sentí marchar
esta noche me voy a emborrachar
me voy a emborrachar, lo sentí marchar
ya se fue mi amor, ya no volverá.

quisiera y no quisiera,
son dos cosas diferentes
quisiera que me quisieras
y yo no quisiera quererte
pero en vida no suele ocurrir
lo que uno quiere que ocurra
y tú te fuiste detestándome y yo
hoy te quiero más que nunca.

ya se fue mi amor, lo sentí marchar
esta noche me voy a emborrachar
me voy a emborrachar, lo sentí marchar
ya se fue mi amor, ya no volverá.

hoy soñé que te tenía
otra vez entre mis brazos
de saber que no era más que un sueño,
no me habría despertado
así que si hoy amaneces,
y los pies te están doliendo
es porque estuviste toda la noche,
caminando por mis sueños...

ya se fue mi amor, lo sentí marchar
esta noche me voy a emborrachar
me voy a emborrachar, lo sentí marchar
ya se fue mi amor, ya no volverá.

tengo ya que despedirme
porque las fuerzas me fallan
y las pocas que me quedan
son para curar mi alma
que enfermó cuando perdí
lo más precioso que tuve
dime pensaras solamente un poco en mi
cuando mires el montduverr.

ya se fue mi amor, lo sentí marchar
esta noche me voy a emborrachar
me voy a emborrachar, lo sentí marchar
ya se fue mi amor, ya no volverá.

si dices dame tu corazón
me lo arranco y te lo doy
pero yo digo amor quédate
y tú me respondes me voy,
me voy, me voy, me voy...

ya se fue mi amor, lo sentí marchar
esta noche me voy a emborrachar
me voy a emborrachar, lo sentí marchar
ya se fue mi amor, ya no volverá.

ya se fue mi amor, lo sentí marchar
esta noche me voy a emborrachar
me voy a emborrachar, lo sentí marchar
ya se fue mi amor, ya no volverá.

(Nacho Vegas)

19 de marzo de 2011

VUELVE

En lo alto del día
eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso;
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota;
el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas;
el perpetuo exiliado que en el desierto mira
crecer hondas ciudades que en el sol retroceden;
el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y otro
porque las profecías se están cumpliendo: atónito
y sin embargo cierto de haber negado todo;
el que abre la mano
y recibe la noche.

(José Emilio Pacheco)

18 de marzo de 2011

TERCOS

No es nada de tu cuerpo
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un grano, ni un momento.

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

(Jaime Sabines)

17 de marzo de 2011

HUMANOS

La piedad no existiría
si no hiciéramos a alguien pobre;
Y la Misericordia lugar no tendría
si todos fuesen tan felices como nosotros.

El miedo compartido trae paz,
hasta que los amores egoístas crecen.
Entonces una trampa se urde en la crueldad
y siembra con cuidado sus señuelos.

Se sienta con sagrados temores
y riega la tierra con lágrimas;
la humildad entonces extiende sus raíces
bajo sus plantas.

No tarda en alzar la lúgubre sombra
del misterio sobre su cabeza;
y el gusano y la mosca
se alimentan de misterio.

Luego crece en el árbol el fruto del engaño,
rojo y dulce al paladar,
y el cuervo teje su nido
en su más espesa sombra.

Los dioses de la tierra y el mar
observaron todo buscando el árbol hallar,
pero vana resultó la búsqueda:
crece uno en cada cerebro humano.

(William Blake)

16 de marzo de 2011

JOAQUÍN

A veces tengo la impresión de que los sitios de dónde vengo existen. O más bien, existen cuando estoy allí, pero apenas salgo, tengo la sensación de que ya no están ahí sólo porque yo no estoy allí. Estoy practicando mi velocidad máxima para ver si puedo pillar al espacio desprevenido, pero el espacio está muy atento. El tiempo no, el tiempo, a veces, se equivoca y se mueven más lentamente... que ya me he dado cuenta, pero el espacio es muy inteligente. El otro día fui de la sala a la cocina y, cuando parecía que estaba completamente decidido a permanecer en la cocina, corrí de la forma más inadvertida y espontánea que conseguí de nuevo hacia la sala y, en ese momento, tuve... te juro que casi tenía la sensación de que la mesa y las sillas no estaban todavía completamente rehechas de la sorpresa, no estaban completamente materializadas. Y entonces me fui hasta la puerta que estaba allí y le grité a las personas que no estaban allí... para mí... para que vinieran a ver la mía... creo que… sensación de desmaterialización espontánea de mi sala-de-estar. Pero la única persona que logré capturar para mi día de lucha contra el espacio era mi vecino que estaba borracho y en ropa interior. Y entonces mi vecino y yo, que se llama Joaquín y no tenía nada que hacer esa tarde que no fuese estar borracho y en ropa interior, pasamos tres horas tratando de pillar al espacio desprevenido, pero no se dejó. Y juro que nunca más tuve esa sensación, pero Joaquín la tiene, la sensación, decía que cuando llegaba a los sitios todo estaba blanco... y cuando miraba hacia atrás, de repente, el sitio de donde venía se había ido al espacio porque el espacio no tiene tiempo... porque el tiempo es un incompetente y, a veces se mueve lentamente y Joaquín, por estar siempre borracho, tiene súper-poderes y que siempre consigue ver lo que no está allí. Voy a hacer como Joaquín y ahogarme en el fondo de una botella de coñac, como el barco que mi abuelo tenía en la biblioteca que se perdió con la inundación. Y bebo, y trago, y llevo otro trago conmigo para que me ayude, y me tambaleo, y tropiezo, y vuelvo a tropezar, pero el espacio siempre está ahí, el cabrón está siempre ahí y el tiempo está compinchado con el, me atrasa el reloj que tengo en la cabeza para que yo no vea que esto es una ilusión.
(...)

(João Negreiros)

15 de marzo de 2011

LAURINDA

quiero las palabras pequeñas como alubias
que no me den problemas como las alubias
las palabras mezcladas con carne que me den la sabiduría del que no está para pensar
los grandes temas que me escuecen y me queman demasiado
ya los visité muchas veces
tantas que no están en casa
el amor no está en casa
la vida no está en casa
la condición humana no está en casa
la violencia
la belleza
la tristeza
las razas
la distancias
la injusticia no están en casa
nadie está en casa por eso no gloso la erudición, pero gozo el poema no
el no poema
el que no dice nada
el que nada

el poema nada

este es el poema nada

es lo que existe en lugar del blanco
lo que existe para matar al árbol
la literatura muerta
lenta
inválida
insípida
flácida
tal vez así lo entiendan
tal vez así lo deseen
no pierdo nada por probar
si sirve a tanta gente porque no ha de servir
voy solo
antes de terminar
escribiendo unas palabras al azar con un truquillo estilístico
por el sí por el no
y deja el trabajo hecho

la pata de la paloma sube al faro

es esto
qué bien funciona
suena tan bien y no dice nada
mira otra vez

le lentitud del cuervo inmiscuirse en la oscuridad de los tiempos

es triste
buena
para el que le guste
suena bien
música para ascensores
sólo uno más para terminar

el tentáculo del cielo calma el horizonte

espera
no
este es bueno
es mejor guardarlo para un poema poema
un poema incluso
cambiado por niños
un poema
olvida aquel
sustitúyelo por

el autobús solitario en la penumbra

qué bien se ve
incluso la medida del que no dice nada pero que al mismo tiempo es todo
muy bien
bastante bonito
soy más viejo
más feo
más estúpido
y tú también

el Peloponeso me pinta el pene

Laurinda

(João Negreiros)

14 de marzo de 2011

CONVÉNCETE

No te engañes.
El de la foto
tan sonriente
ya era infeliz
(tú lo sabes,
bien que lo sabes).

Contémplalo ahí detrás,
público o comparsa,
borroso
incluso en primer plano.
Sonríe

aunque esté muerto.

Si le pides
que se adelante
no da sombra.

Convéncete:
sólo la sombra
no da sombra.

(Carlos Vitale)

13 de marzo de 2011

DOLORES



Te espero en la esquina tomando café
Ingle depilada, negro corsé
Fin de verano y no sé porque
La brisa susurra porque viene es
los antecesores acabaron por ser
caprichos que el viento volvió a deshacer

Son pequeños dolores
entre pálidas flores hay puntas de alfiler

y aun no le quise él me quiso a mi
hicimos un niño precioso rubí
enloquecí por salvar ese amor
pero el barco hacia aguas y el barco se hundió
creí que moría en la profundidad
más oh que sorpresa aprendí a bucear

son pequeños dolores
entre pálidas flores hay puntas de alfiler

son pequeños dolores
entre pálidas flores hay puntas de alfiler
puntas de alfiler
puntas de alfiler

En la metamorfosis no sentí dolor
me creció una cola iridiscente color
ahora hay quien muere por oírme cantar
pero al que yo espero me hace esperar
la tarde ha caído y le veo llegar
pero ando distraida quieres ir a nadar

son pequeños colores
entre pálidas flores hay puntas de alfiler

poco amor necesita
me escupe la marea al atardecer

mi pequeña odisea no tendrá quien la lea
que se le va a hacer

son pequeños dolores
entre pálidas flores hay punta de alfiler
puntas de alfiler
puntas de alfiler

(Christina Rosenvinge)

12 de marzo de 2011

VIRTUDES

Iba hacia España
y llegué a Cuba.

Iba hacia Jorge
y llegué a Juan.

Iba hacia las letras
y llegué al embarazo.

Iba a dormir
pero aquí estoy.

Reconozco que entre mis virtudes
nunca destacó la puntería.

(María Montero)

11 de marzo de 2011

ESCRIBIRÉ



Algún día te escribiré un poema que no
mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores,
que no tenga jazmines o magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros,
sin fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite
a pasar los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas;
algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.

(Darío Jaramillo Agudelo)

10 de marzo de 2011

MALÍSIMA



La mañana amaneció desplegando sus alas
mientras la luna colgaba todavía en el cielo
Sostuve el mar en tus manos
y la felicidad, para siempre, brilló en tus ojos

No podría dejarte para ir al cielo
Te llevo presente en mi sonrisa
Por primera vez he visto mi reflejo
en la felicidad que siempre brillará en tus ojos

Cada estrella en la noche
promete un nuevo amanecer
Estaré a tu lado si te caes
para que descanse sobre mí

Todo lo que te puedo dar
será para tí para siempre
Despiértate cada día con un nuevo sueño
y con la felicidad en tus ojos

Felicidad para siempre en tus ojos.

(Ben Harper)

Mi princesa de sonrisa triste
y ojos de acuario con peces de colores
haces que la luna sienta vergüenza
y se haga de día cuando sonríes

Mi princesa de mirada alegre
Y manos temblorosas de nieves perpetuas
que llenas de estrellas el techo de mi casa
y me recuerdas el aire para que no me olvide de respirar

Quisiera volver a decirte, treinta dos veces este año
que el mundo es un lugar soportable y hermoso
porque tú estás en él.

Felicidad para siempre en tus ojos.

9 de marzo de 2011

PIMIENTOS



No lloro por ti,
no lloro por ti,
lloro por las nubes que son de un blanco imposible
y aquí abajo nada es puro, todo es feo y tan horrible.

No lloro por ti,
no lloro por ti,
lloro por las hojas que se caen en el otoño,
ni las miras al pisarlas, qué pena, qué abandono.

No lloro por ti,
no lloro por ti,
lloro por los perros que abandonan en la calle,
lo que sienten, lo que sufren, nadie lo sabe.

No lloro por ti,
no lloro por ti,
lloro por lo mucho que quería este momento,
aquí estás tú de rodillas y me importas un pimiento.

(Christina Rosenvinge + Nacho Vegas)

8 de marzo de 2011

INCLÍNATE

yo no soy la que aparento
yo soy la que me inventé

soy sin nadie
ebria de literatura
voy a renacer de mi final

inclínate hacia mi:
tengo alas!

(Ana Hatherly)

7 de marzo de 2011

NADA

La ciudad se ponía
amarilla y cansada
como un buey triste.
Entraba
la niebla lentamente
por los largos pasillos.
Pequeña ciudad sórdida, perdida,
municipal, oscura.
No sabíamos
a qué carta poner
la vida
para no volver siempre
sin nada entre las manos
como buceadores del vacío.
Palabras incompletas o imposibles
signos.
Adolescentes en el orden
reverencial de las familias.
Y los muertos solemnes.
Lunes,
domingo, lunes.
Ríos
de soledad.
Pasaban largos trenes
sin destino.
Y bajaba la niebla
lamiendo los desmontes
y oscureciendo el frío.
Por los largos pasillos me perdiera
del recinto infantil ahora desnudo,
cercenado, tapiado por la ausencia.

(José Ángel Valente)

6 de marzo de 2011

MIEDO

Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea,
pero más conmovedor todavía
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura
cuando el sol último se ha hundido.
Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,
esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo de la sombra
y que cesa de golpe
cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños
cuando sabemos que soñamos.

(Jorge Luis Borges)

5 de marzo de 2011

VULNERABLE


Estás desnudo
y tu suavidad es inmensa
tiemblas en mis dedos
tu respiración vuela adentro de tu cuerpo

eres
como un pájaro en mis manos
vulnerable
como sólo el deseo podría hacerte vulnerable
ese dolor tan suave con el que nos tocamos
esa entrega en la que conocemos
el abandono de las víctimas

el placer como una fauce
nos lame nos devora
y nuestros ojos se apagan
se pierden.

(Verónica Volkow)

4 de marzo de 2011

PLAYAS

De todos los cantos del mundo
Amo con un amor más fuerte y más profundo
Aquella playa extasiada y desnuda,
Donde me uní al mar, al viento y a la luna.

(Sophia de Mello Breyner Andresen)

3 de marzo de 2011

REFLEJOS

Yo quería tener el tiempo y el sosiego suficientes
Para no pensar en ninguna cosa,
Ni para sentirme vivo,
Para sólo saber de mí en la mirada de los otros, reflejado.

(Alberto Caeiro)

2 de marzo de 2011

OPORTUNIDADES

Normalmente no desisto de las personas. Yo creo en las segundas oportunidades. Sé que no se puede hacer todo bien a la primera. Sé que no todo se deja hacer bien a la primera.
Confieso que al principio confiaba en ti, que no quise desistir después. Luego vino el miedo y con él la rabia. El hecho de no poder mirarte hace como si tuviese miedo de que también yo, un día, no consiguiese mirarme.
Tú aún no lo sabes pero tienes miedo. Y continúas con miedo a tener miedo cuando ya lo tienes.
Me miras. Buscas siempre las palabras que duelen más.
No te conformas con permanecer por allí en aquella demostración hueca de insensibilidad.
Yo vine. Los otros se quedaron. Ya no creen en ti. Hace mucho que dijeron adiós a las segundas oportunidades. Pero yo vine. Y es precisamente por eso que me odias. Por qué no me dejo comer por el miedo, porque las palabras que te asustan no me hacen frente.
A decir verdad me gustaría que me gustases. Que me gustases con la misma sinceridad con la que me gustan aquellos que no dan la espalda a la lucha, los que no son cobardes.
Me dices cualquier cosa acerca de la presión y yo pienso como sería decirte que cuando me hablas es como si te mirases.
Desnuda. En mi mirada, en mi crítica, en la más simple observación.
Yo sé que tienes frío. Porque mis palabras te desnudan y la ausencia de otras te dejan cada vez mas solo.
No me das pena.
Repito. No me das pena. Me da vergüenza que ya no pueda o ya no consiga creer en aquello que eres.

(Isa Maestro)

1 de marzo de 2011

AMIGO

ya soporté demasiado
quiero terminarlo
sé que lo que aguanté
no puedo callármelo

yo no te parí
pero soy tu madre
eso que me dices
no es lo que haces

te quiero, te amo
niño mimado
te pido respeto
como un sello pactado

la docilidad que sea espontanea
borra el cliché, jefe de la manada
aunque nos queda mucho camino
para darle una forma y un buen aliño

tu fuerza está anunciada
de tanto lustre termina herida
mi fuerza escondida
en mi supuesta debilidad

encaja conmigo
pero con igualdad
hagamos la fiesta
con naturalidad

(Mercedes Peón)