Me dejaré morir en tu silencio.

(Clara Janés)

4 de octubre de 2009

LOCOS

La Poncia: Esas cosas pasan entre personas ya un poco instruidas, que hablan y dicen y mueven la mano… La primera vez que mi marido Evaristo el Colorín vino a mi ventana… ¡Ja, ja, ja!

Amelia: ¿Qué pasó?

La Poncia: Era muy oscuro. Lo vi acercarse y, al llegar, me dijo: “Buenas noches.” “Buenas noches”, le dije yo, y nos quedamos callados más de media hora. Me corría el sudor por todo el cuerpo. Entonces Evaristo se acercó, se acercó que se quería meter por los hierros, y dijo con voz muy baja: “¡Ven que te tiente!”

(Ríen todas. Amelia se levanta corriendo y espía por una puerta.)

Amelia: ¡Ay! Creí que llegaba nuestra madre.

Magdalena: ¡Buenas nos hubiera puesto! (Siguen riendo.)

Amelia: Chisst… ¡Que nos va a oír!

La Poncia: Luego se portó bien. En vez de darle por otra cosa, le dio por criar colorines hasta que murió. A vosotras, que sois solteras, os conviene saber de todos modos que el hombre a los quince días de boda deja la cama por la mesa, y luego la mesa por la tabernilla. Y la que no se conforma se pudre llorando en un rincón.

Amelia: Tú te conformaste.

La Poncia: ¡Yo pude con él!

Martirio: ¿Es verdad que le pegaste algunas veces?

La Poncia: Sí, y por poco lo dejo tuerto.

Magdalena: ¡Así debían ser todas las mujeres!

La Poncia: Yo tengo la escuela de tu madre. Un día me dijo no sé qué cosa y le maté todos los colorines con la mano del almirez. (Ríen)

Magdalena: Adela, niña, no te pierdas esto.

Amelia: Adela. (Pausa.)

Magdalena: ¡Voy a ver! (Entra.)

La Poncia: ¡Esa niña está mala!

Martirio: Claro, ¡no duerme apenas!

La Poncia: Pues, ¿qué hace?

Martirio: ¡Yo qué sé lo que hace!

La Poncia: Mejor lo sabrás tú que yo, que duermes pared por medio.

Angustias: La envidia la come.

Amelia: No exageres.

Angustias: Se lo noto en los ojos. Se le está poniendo mirar de loca.

Martirio: No habléis de locos. Aquí es el único sitio donde no se puede pronunciar esta palabra.

(Federico García Lorca)

3 de octubre de 2009

DIOS


No sé, no sabe nadie
Porque canto fado, en este tono lastimado
De dolor y de llanto…
Y en este tormento, todo el sufrimiento
Yo siento que el alma aquí dentro se calma
En los versos que canto
Fue Dios, que dio luz a los ojos
Perfumó las rosas, dio el oro al sol y la plata a la luz de la luna
Fue Dios, que me pone en el pecho
Un rosario de penas que voy deshilando y lloro al cantar

Si canto, no sé a lo que canto
Mezcla de fortuna, nostalgia, ternura, y tal vez amor
Pero sé que cantando
Siento lo mismo que cuando, se tiene un disgusto
Y el llanto en la cara nos deja mejor
Fue Dios, que dio voz al viento
Luz al firmamento y dio el azul a las olas del mar
Fue Dios, que me pone en el pecho
Un rosario de penas que voy deshilando y lloro al cantar

Y puso las estrellas en...

Y puso las estrellas en el cielo
Hizo el espacio sin fin
Puso de luto a las golondrinas
Ay… me dio esta voz a mí

Hizo poeta al ruiseñor
Puso en el campo el romero
Dio las flores a la primavera
Ay… y me dio esta voz a mí

(Amália Hoje)

2 de octubre de 2009

PERDIDO

Bajo la flor, la rama
sobre la flor, la estrella
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá? Más allá ¿no recuerdas?, sólo la nada
la nada, óyelo bien, mi alma
duérmete, aduérmete en la nada
si pudiera, pero hundirme.

Ceniza de aquel fuego, oquedad
agua espesa y amarga
el llanto hecho sudor
la sangre que en su huida se lleva la palabra
y la carga vacía de un corazón sin marcha.
De verdad ¿es que no hay nada? Hay la nada
y que no lo recuerdes. Era tu gloria.

Más allá del recuerdo, en el olvido, escucha
en el soplo de tu aliento.
Mira en tu pupila misma dentro
en ese fuego que te abrasa, luz y agua.

Mas no puedo. Ojos y oídos son ventanas.
Perdido entre mí mismo no puedo buscar nada
no llego hasta la Nada.

(María Zambrano)

1 de octubre de 2009

ENTONCES


Cuando la rutina muerde con firmeza, y las ambiciones son escasas
y el resentimiento triunfa, sin que las emociones aumenten,
y cambiamos nuestros rumbos, tomando caminos diferentes.
Entonces, amor, el amor nos destrozará una vez más.

¿Por qué está el dormitorio tan frío? Me has dado la espalda desde tu lado.
¿Escogí un mal momento? ¿Se nos acabó el afecto?.
Aun así, todavía dura el encanto de lo que defendimos toda la vida.
Entonces, amor, el amor nos destrozará una vez más.

Gritas en sueños; todos mis defectos al descubierto.
Hay cierto sabor en mi boca, como si la desesperación tomara el control.
Es, simplemente, algo tan bueno que no puede volver a funcionar.
Cuando, amor, el amor nos destroce una vez más.

(Joy Division)

30 de septiembre de 2009

ASÍ

Sólo hay una cosa más triste que sentirse solo: sentirse solo en una estación de tren o en un aeropuerto. No recibir a nadie, no decir adiós a nadie. Y Frank, por primera vez se siente solo.

Ella ha entrado en una cafetería y se ha sentado cerca de los cristales. Él, sentado en un banco, la mira todo el tiempo.

En ningún momento ha pensado en hablar otra vez con ella. Frank piensa que las historias de amor pasan siempre delante de nosotros. A veces no nos damos cuenta, y se van: son las historias de amor para soñar. Otras veces las vemos pasar: son las historias de amor para escribir.

Él tiene ahora todas las cosas necesarias para escribir una preciosa historia de amor: una estación, un billete a París, unos ojos verdes, una mirada y un adiós. Mucho y poco. Todo y nada. Verdad y mentira. Pero así tiene que ser...

(Alberto Buitrago)

29 de septiembre de 2009

ESO

Marta se da la vuelta y se queda en el otro lado de la cama, en el lado de Frank. Siempre se acuesta allí cuando él no está. Frank lo sabe, y por eso le ha dejado el sobre en su lado. Marta se asusta cuando siente el papel en la cara. Enciende la luz. Es un sobre grande. Dentro hay muchos papeles escritos con letra de Frank. Empieza a leer...

Madrid,15 de agosto de 1993

¿Te acuerdas, Marta? Hoy hace diez años…¡Cómo pasa el tiempo! Hemos hablado mucho, quizás demasiado, de aquel día.
Y todavía no sabemos qué pasó. Bueno, eso es el amor: no saber nada y saberlo todo, no creer nada y creerlo todo, ¿verdad?

No sé por qué, pero hoy te quiero escribir. Hoy te quiero contar todo aquello sin mirarte, sin tenerte delante, sin ver tu cara. Ya es el momento. Ya escribo bastante bien en español. Bueno, eso creo yo.

Vuelvo dentro de un momento. Te quiero.

Frank.

Marta sonríe. Sus ojos verdes se llenan de luz de luna. Lee y lee...

(Alberto Buitrago)

28 de septiembre de 2009

DIFERENTES

Quizá el más famoso de estos experimentos fue el que Coca-Cola hizo en 1998, cuando organizó un concurso entre varias escuelas que debían proponer estrategias para distribuir cupones de la bebida entre los alumnos. El colegio que propusiera la mejor ganaría 500 dólares. El colegio de secundaria Greenbriar de Evans, Georgia, se tomó el certamen muy en serio, y organizó el Día oficial de la Coca-Cola a finales de marzo, durante el cual todos los alumnos debían acudir a clase con camisetas de Coca-Cola, se hacían una fotografía en una formación que dibujaba la palabra Coca-cola, asistían a conferencias ofrecidas por ejecutivos de Coca-Cola y durante sus clases aprendían sobre todo lo existente y que fuera negro y con burbujas. Aquello parecía el paraíso de la marca, hasta que la directora advirtió que un tal Mike Cameron, de diecinueve años, llevaba puesta una camiseta con el logo de Pepsi en un censurable acto de provocación. Fue suspendido de inmediato por semejante delito. 'Sé que puede parecer mal: "Un escolar es castigado por llevar una camiseta de Pepsi en el Día de la Coca-Cola"', explicó la directora, Gloria Hamilton. 'Hubiera resultado aceptable de estar sólo entre nosotros, pero se hallaba presente el presidente regional de Coca-Cola y algunas personas habían venido en avión desde Atlanta para hacernos el honor de hablar en nombre de nuestros promotores. Los estudiantes sabían que teníamos invitados'.

(Naomi Klein)

27 de septiembre de 2009

CABEZAS

Revuelta con el viento
mi alma has arrastrado
hasta la orilla de tu alma.
Mas mi cabeza
anclada en ese cuerpo
se rebela contra la distancia
y poseída asedia tu aislamiento.
Te busca fieramente en tus palabras
con los ojos heridos
en medio de un incendio.

(Clara Janés)

26 de septiembre de 2009

CUENTOS


Contar lo que no puedo contar
mientras ande sobre la Tierra,
anclado en mi conciencia,
atado a electrodos de silla eléctrica.

Yo era un ciego harto de antifaces,
apeteciendo transparencia.
"Al identificarse con el tiempo,
muriendo estamos a cada instante."

Contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar,
contar ...

El vuelo del hombre es su latido,
la criatura es palpito de tierra,
atraída por el Universo
adquiere forma de estrella.

Comunicándose cristaliza en Noosfera,
la cápula es su huella.
Hagamos tu reino,
por eso nos diste la energía.

Contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar.

Contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar,
contar lo que no puedo contar,
turismo al paraíso.

(Lagartija Nick)

25 de septiembre de 2009

RESPIRAR

Era madrugada y yo
cortaba flores para ti en mis libros de poesía.
Llovió largo sobre el mundo y en mi sueño
se abrieron los primeros rojos brotes de poroto.
Hacia el bosque volaron los güairaos,
y el tue-tue cantó tres veces
sólo para confundirme.
Amanecí después: mariposa era el cielo,
liebre era la tierra corriendo tras el sol.
Te vi luego zumbando en las celdillas de la miel,
haciendo olas en la blanca
placenta de tu madre.
La muerte es lo que escribe
el agua sobre el agua, me dije contemplando
el rocío de las hojas.
Lloré, entonces lloré,
sólo por el delirio de respirar tu aire

(Jaime Huenún)

24 de septiembre de 2009

ARAÑAS

Nosotros no dormimos. Hay un gesto
de araña en cada sombra amenazante
y el silencio se llena de presagios.

No dormimos. Quemamos
las horas como extraños cigarrillos.
Sabemos que ahí afuera la vida es deseable,
las chicas huelen bien,
y nada de eso es nuestro.

No podemos dormir, no hemos dormido nunca.
A veces alguien mira, de perfil, preguntándose
con dolor qué esperamos
desde hace tanto tiempo. Las arañas,
las arañas. No hemos dormido nunca.

Y pasamos los días con los ojos abiertos
como esos tragaluces que miran desde un sótano.
Ya nos duelen los párpados
y alguien dice palabras,
el mundo está bien hecho, simplemente
nuestra vida es así.

Ojalá nos muriésemos como quien no ha vivido,
que un soplo nos borrase la arena de los labios,
sin huellas y sin humo, apagando la luz.

Ah, si por fin durmiéramos, no puedo imaginarlo.
Tus labios cantarían una canción de cuna.
Más también las arañas... Hay un gesto
de mosca en cada sombra. Oh, Señor de las Moscas,
la vida es un infierno.

Nosotros no dormimos, igual que las arañas,
cristales y arenilla bajo la nuca insomne.

Ellas tejen sus redes.

Por si las moscas.

(José Luis Piquero)

23 de septiembre de 2009

MISERICORDIA


Pido misericordia por estar cansado,
Pido la paz de todos porque se merece,
Pido el agua que vierte su sed sobre las lunas,
Pido la mar donde se ahogan las dudas.

Pido una canción tan frágil como nubes,
Pido un refrán donde estén mis preguntas,
Pido las llaves que abren el medio día,
Pido una llama que a la vileza queme.

Pido, pido, por pedir que no quede.
Pido las nubes que alientan mis poemas.

Pido una casa donde arda una vela,
Pido el amor que alimenta las noches,
Pido el perdón aunque no se merezca,
Pido abrir puertas a la lluvia celeste.

Pido, pido, por pedir que no quede.
Pido las nubes que alientan mis poemas.

(Javier Alvarez + Pablo Guerrero)

22 de septiembre de 2009

AFUERA

Creo que los dos tenemos miedo de lo mismo. Y por una misma razón. Nunca hemos conseguido, ninguno de los dos, entrar en la vida. Estamos colgando del lado de afuera, por mucho que hagamos, convencidos de que nos vamos a caer en el próximo tumbo.
(...)
Estaba en algún lugar; para regresar de la nada había atravesado vastas regiones. En el centro de su conciencia había la certidumbre de una infinita tristeza, pero esa tristeza lo reconfortaba porque era lo único que le resultaba familiar.

(Paul Bowles)

21 de septiembre de 2009

VIAJEROS

Entre el turista y el viajero la primera diferencia reside en parte en el tiempo. Mientras el turista, por lo general, regresa a casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra.
El turista acepta su propia civilización sin cuestionarla y el viajero la compara con las otras y rechaza los aspectos que no le gustan.

(Paul Bowles)

20 de septiembre de 2009

VIVO

Ahora que quizás, en un año de calma,
piense: la poesía me sirvió para esto:
no pude ser feliz, ello me fue negado,
pero escribí.
Escribí: fui la víctima
de la mendicidad y el orgullo mezclados
y ajusticié también a unos pocos lectores;
tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.
Pero escribí: tuve esta rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entre las manos
— ¡qué ilusión más perfecta! como un Cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria—
Escribí, mi escritura fue como la maleza
de flores ácimas pero flores en fin,
el pan de cada día de las tierras eriazas:
una caparazón de espinas y raíces
De la vida tomé todas estas palabras
como un niño oropel, guijarros junto al río:
las cosas de una magia, perfectamente inútiles
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.
La especie de locura con que vuela un anciano
detrás de las palomas imitándolas
me fue dada en lugar de servir para algo.
Me condené escribiendo a que todos dudarán
de mi existencia real,
(días de mi escritura, solar del extranjero).
Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
digo que pasarán porque escribí
y hacerlo significa trabajar con la muerte
codo a codo, robarle unos cuantos secretos.
En su origen el río es una veta de agua
—allí, por un momento, siquiera, en esa altura—
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de la rompiente en que un verso se espuma,
yo puedo reiterar la poesía.
Estuve enfermo, sin lugar a dudas
y no sólo de insomnio,
también de ideas fijas que me hicieron leer
con obscena atención a unos cuantos psicólogos,
pero escribí y el crimen fue menor,
lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.
Porque escribí no estuve en casa del verdugo
ni me dejé llevar por el amor a Dios
ni acepté que los hombres fueran dioses
ni me hice desear como escribiente
ni la pobreza me pareció atroz
ni el poder una cosa deseable
ni me lavé ni me ensucié las manos
ni fueron vírgenes mis mejores amigas
ni tuve como amigo a un fariseo
ni a pesar de la cólera
quise desbaratar a mi enemigo.
Pero escribí y me muero por mi cuenta,
porque escribí porque escribí estoy vivo.

(Enrique Lihn)

19 de septiembre de 2009

MUROS

No podría nunca decirse que es lo que encierra, lo que enclaustra, lo que parece sepultar, pero se percibe sin embargo, no sé qué barreras, que verjas, unos muros.

(Vincent Van Gogh)

18 de septiembre de 2009

ARMAS

Todo artista ha sufrido, alguna vez, una herida profunda.
Para compensar esta pérdida, el artista se dedica
a fabricar un arma con la que pueda responder a
quienes lo rechazaron o le infligieron esa herida.

(Edmund Wilson)

17 de septiembre de 2009

ESPIRALES

Quisiera estar junto a ti,
Quisiera ser un planeta
Girando a tu alrededor,
Tú borrarías
mis huellas
Porque tú eres la estrella de mi corazón
Surcando el cielo de nuestro amor
Me gusta mirar tu cara graciosa
Cuando bebes limón

Para poder olvidar
Alguna pena muy grande
Te besaré en espiral
Cuando no mire nadie
Oigo tantas mentiras y tanta canción
Que me hacen reír con mi sonrisa infantil
Y me hacen pensar
Qué vida tan tonta
Y qué grande es tu amor

Quisiera estar junto a ti,
Quisiera ser un planeta
Girando a tu alrededor,
Tú borrarías mis huellas
Porque tú eres la estrella de mi corazón
Surcando el cielo de nuestro amor
Me gusta mirar tu cara graciosa
Cuando bebes limón

(Family)

16 de septiembre de 2009

PÁJAROS

El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada. Poco a poco, a medida que una palidez se extendía por el cielo, una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar, y la inmensa tela gris se rayó con grandes líneas que se movían debajo de su superficie, siguiéndose una a otra persiguiéndose en un ritmo sin fin. Al aproximarse a la orilla, cada una de ellas adquiría forma, se hinchaba y se rompía arrojando sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. La ola se detenía para alzarse enseguida nuevamente, suspirando como una criatura dormida cuya respiración va y viene inconscientemente. Poco a poco, la franja oscura del horizonte se aclaró: se hubiera dicho un sedimento depositado en el fondo de una vieja botella, dejando al cristal su transparencia verde. En el fondo, el cielo también se hizo translúcido, cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido o cual si el brazo de una mujer tendida debajo del horizonte hubiera alzado una lámpara, y bandas blancas, amarillas y verdes se alargaron sobre el cielo, igual que las varillas de un abanico. Enseguida la mujer alzó más alto su lámpara y el aire pareció dividirse en fibras, desprenderse de la verde superficie en una palpitación ardiente de fibras amarillas y rojas, como los resplandores humeantes de un fuego de alegría. Poco a poco las fibras se fundieron en un solo fluido, en una sola incandescencia que levantó la pesada cobertura gris del cielo transformándola en un millón de átomos de un azul tierno. La superficie del mar fue adquiriendo gradualmente transparencia y yació ondulando y despidiendo destellos hasta que las franjas oscuras desaparecieron casi totalmente. El brazo que sostenía la lámpara se alzó todavía más, lentamente, se alzó más y más alto, hasta que una inmensa llama se hizo visible: un arco de fuego ardió en el borde del horizonte, y a su alrededor el mar ya no fue sino una sola extensión de oro. La luz golpeó sucesivamente los árboles del jardín iluminando una tras otra las hojas, que se tornaron transparentes. Un pájaro gorjeó muy alto; hubo una pausa: más abajo, otro pájaro repitió su gorjeo. El sol utilizó las paredes de la casa y se apoyó, como la punta de un abanico, sobre una persiana blanca; el dedo del sol marcó sombras azules en el arbusto junto a la ventana del dormitorio. La persiana se estremeció dulcemente. Pero todo en la casa continuó siendo vago e insustancial. Afuera, los pájaros cantaban sus vacías melodías.

(Virginia Woolf)

15 de septiembre de 2009

MUNDO

Nos ha tocado a nosotros sondear el fondo de lo humano y contemplar los abismos de lo inhumano, desprendernos así de engaños, de falacias ideológicas, purgar el corazón, limpiar los ojos, y mirar al mundo, con una mirada que, si no expulsa y suprime todos los habituales prestigios del mal, los pone al descubierto y, de ese modo sutil, con sólo su simple verdad, los aniquila.

(Francisco Ayala)

14 de septiembre de 2009

VACÍO

FAUSTO.- Hay una laguna al pie del monte que infesta el país conquistado y desecar aquel estanque pestilente sería la conquista suprema. Abro espacios para que vengan a habitarlos miles de seres en la libre actividad de la vida; habrá ahí verdes y fértiles campiñas; el hombre y sus rebaños se instalarán en las colinas y feliz en el nuevo terreno aumentará su población activa y trabajadora. Es el interior un paraíso; por más que las olas en el exterior se encrespen, puede aplacar su ardor agrupándose la multitud por todas partes para cerrarle el paso. Me siento con fuerza para consagrarme a esa idea, que complementa la sabiduría: sólo es digno de la libertad y de la vida aquel que sabe cada día conquistarse una y otra; por eso aquí, en medio de los peligros que les rodean, pasan el niño, el hombre, el anciano sus años con audacia. ¿Por qué no he de ver una actividad semejante en un sueño libre y en el seno de un pueblo libre? Entonces diría al segundo, que rápido transcurre: detente, ¡eres tan bello! La huella de mi existencia no puede quedar envuelta en la nada. Basta el presentimiento de aquella felicidad sublime para hacerme gozar mi hora inexpresable.

MEFISTÓFELES.- No hay dicha ni voluptuosidad que puedan satisfacerle; persigue formas intangibles y hasta se esfuerza el desgraciado por prolongar su momento final, triste y vacío. El que tanto me resistió sucumbe a la acción del tiempo; vean cómo yace el anciano en la arena, vean cómo el reloj se detiene.

EL CORO.- Se detiene o más bien se ha detenido súbitamente a media noche.

MEFISTÓFELES.- Se ha detenido, todo se acabó.

EL CORO.- Todo se acabó.

MEFISTÓFELES.- ¡Acabó! ¡Estúpida palabra! ¿Por qué acabó? ¿No equivale eso a decir que se redujo a nada? ¿Qué significa la eterna creación si todo lo creado ha de desaparecer para siempre? El mundo, al dejar de existir, será como si no hubiera existido y, sin embargo, le vemos agitarse sin cesar como si realmente fuera algo. En verdad, prefiero mi eterno vacío.

(Goethe)