Altazor
¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué
ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con
la espada en la mano?
¿Quién
sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
¿Por
qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa
voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién
hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor?
Se
rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor
Estás
perdido Altazor
Solo
en medio del universo
Solo
como una nota que florece en las alturas del
vacío
No
hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza
¿En
dónde estás Altazor?
La
nebulosa de la angustia pasa como un río
Y me
arrastra según la ley de las atracciones
La
nebulosa en olores solidificada huye su propia soledad
Siento
un telescopio que me apunta como un revólver
La
cola de un cometa me azota el rostro y pasa relleno de eternidad
Buscando
infatigable un lago quieto en donde refrescar su tarea ineludible
Altazor
morirás Se secará tu voz y serás invisible
La
Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa
Temerosa
de un traspié como el equilibrista
sobre
el alambre que ata las miradas del pavor.
En
vano buscas ojo enloquecido
No
hay puerta de salida y el viento desplaza los planetas
Piensas
que no importa caer eternamente si se logra escapar
¿No
ves que vas cayendo ya?
Limpia
tu cabeza de prejuicio y moral
Y si
queriendo alzarte nada has alcanzado
Déjate
caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra
Sin
miedo al enigma de ti mismo
Acaso
encuentres una luz sin noche
Perdida
en las grietas de los precipicios
Cae
Cae
eternamente
Cae
al fondo del infinito
Cae
al fondo del tiempo
Cae
al fondo de ti mismo
Cae
lo más bajo que se pueda caer
Cae
sin vértigo
A
través de todos los espacios y todas las edades
A
través de todas las almas de todos los anhelos y todos los naufragios
Cae y
quema al pasar los astros y los mares
Quema
los ojos que te miran y los corazones que te aguardan
Quema
el viento con tu voz
El
viento que se enreda en tu voz
Y la
noche que tiene frío en su gruta de huesos
Cae
en infancia
Cae
en vejez
Cae
en lágrimas
Cae
en risas
Cae
en música sobre el universo
Cae
de tu cabeza a tus pies
Cae
de tus pies a tu cabeza
Cae
del mar a la fuente
Cae
al último abismo de silencio
Como
el barco que se hunde apagando sus luces
Todo
se acabó
El
mar antropófago golpea la puerta de las rocas despiadadas
Los
perros ladran a las horas que se mueren
Y el
cielo escucha el paso de las estrellas que se alejan
Estás
solo
Y vas
a la muerte derecho como un iceberg que se desprende del polo
Cae
la noche buscando su corazón en el océano
La
mirada se agranda como los torrentes
Y en
tanto que las olas se dan vuelta
La
luna niño de luz se escapa de alta mar
Mira
este cielo lleno
Más
rico que los arroyos de las minas
Cielo
lleno de estrellas que esperan el bautismo
Todas
esas estrellas salpicaduras de un astro de piedra lanzado en las aguas eternas
No
saben lo que quieren ni si hay redes ocultas más allá
Ni
qué mano lleva las riendas
Ni
qué pecho sopla el viento sobre ellas
Ni
saben si no hay mano y no hay pecho
Las
montañas de pesca
Tienen
la altura de mis deseos
Y yo
arrojo fuera de la noche mis últimas angustias
Que
los pájaros cantando dispersan por el mundo.
Reparad
el motor del alba
En
tanto me siento al borde de mis ojos
Para
asistir a la entrada de las imágenes
Soy
yo Altazor
Altazor
Encerrado
en la jaula de su destino
En
vano me aferro a los barrotes de la evasión posible
Una
flor cierra el camino
Y se
levantan como la estatua de las llamas
La
evasión imposible
Más
débil marcho con mis ansias
Que
un ejército sin luz en medio de emboscadas
Abrí
los ojos en el siglo
En
que moría el cristianismo
Retorcido
en su cruz agonizante
Ya va
a dar el último suspiro
¿Y
mañana qué pondremos en el sitio vacío?
Pondremos
un alba o un crepúsculo
¿Y
hay que poner algo acaso?
La
corona de espinas
Chorreando
sus últimas estrellas se marchita
Morirá
el cristianismo que no ha resuelto ningún problema
Que
sólo ha enseñado plegarias muertas
Muere
después de dos mil años de existencia
Un
cañoneo enorme pone punto final a la era cristiana
El
Cristo quiere morir acompañado de millones de almas
Hundirse
con sus templos
Y
atravesar la muerte con un cortejo inmenso
Mil
aeroplanos saludan la nueva era
Ellos
son los oráculos y las banderas
Hace
seis meses solamente
Dejé
la ecuatorial recién cortada
En la
tumba guerrera del esclavo paciente
Corona
de piedad sobre la estupidez humana
Soy
yo que estoy hablando en este año de 1919
Es el
invierno
Ya la
Europa enterró todos sus muertos
Y un
millar de lágrimas hacen una sola cruz de nieve
Mirad
esas estepas que sacuden las manos
Millones
de obreros han comprendido al fin
Y
levantan al cielo sus banderas de aurora
Venid
venid os esperamos porque sois la esperanza
La
única esperanza
La
última esperanza.
Soy
yo Altazor el doble de mí mismo
El
que se mira obrar y se ríe del otro frente a frente
El
que cayó de las alturas de su estrella
Y
viajó veinticinco años
Colgado
al paracaídas de sus propios prejuicios
Soy
yo Altazor el del ansia infinita
Del
hambre eterno y descorazonado
Carne
labrada por arados de angustia
¿Cómo
podré dormir mientras haya adentro tierras desconocidas?
Problemas
Misterios
que se cuelgan a mi pecho
Estoy
solo
La
distancia que va de cuerpo a cuerpo
Es
tan grande como la que hay de alma a alma
Solo
Solo
Solo
Estoy
solo parado en la punta del año que agoniza
El
universo se rompe en olas a mis pies
Los
planetas giran en torno a mi cabeza
Y me
despeinan al pasar con el viento que desplazan
Sin
dar una respuesta que llene los abismos
Ni
sentir este anhelo fabuloso que busca en la fauna del cielo
Un
ser materno donde se duerma el corazón
Un
lecho a la sombra del torbellino de enigmas
Una
mano que acaricie los latidos de la fiebre
Dios
diluido en la nada y el todo
Dios
todo y nada
Dios
en las palabras y en los gestos
Dios
mental
Dios
aliento
Dios
joven Dios viejo
Dios
pútrido lejano y cerca
Dios
amasado a mi congoja
Sigamos
cultivando en el cerebro las tierras del error
Sigamos
cultivando las tierras veraces en el pecho
Sigamos
Siempre
igual como ayer mañana y luego y después
No
No
puede ser. Cambiemos nuestra suerte
Quememos
nuestra carne en los ojos del alba
Bebamos
la tímida lucidez de la muerte
La
lucidez polar de la muerte
Canta
el caos al caos que tiene pecho de hombre
Llora
de eco en eco por todo el universo
Rodando
con sus mitos entre alucinaciones
Angustia
de vacío en alta fiebre
Amarga
conciencia del vano sacrificio
De la
experiencia inútil del fracaso celeste
Del
ensayo perdido
Y aún
después que el hombre haya desaparecido
Que
hasta su recuerdo se queme en la hoguera del tiempo
Quedará
un gusto a dolor en la atmósfera terrestre
Tantos
siglos respirada por miserables pechos plañideros
Quedará
en el espacio la sombra siniestra
De una
lágrima inmensa
Y una
voz perdida aullando desolada
Nada
nada nada
No
No
puede ser
Consumamos
el placer
Agotemos
la vida en la vida
Muera
la muerte infiltrada de rapsodias langurosas
infiltrada
de pianos tenues y banderas cambiantes como crisálidas
Las rocas
de la muerte se quejan al borde del mundo
El
viento arrastra sus florescencias amargas
Y el
desconsuelo de las primaveras que no pueden
nacer
Todas
son trampas
trampas
del espíritu
Transfusiones
eléctricas de sueño y realidad
Oscuras
lucideces de esta larga desesperación petrificada en soledad
Vivir
vivir en las tinieblas
Entre
cadenas de anhelos tiránicos collares de gemidos
Y un
eterno viajar en los adentros de sí mismo
Con
dolor de límites constantes y vergüenza de ángel estropeado
Burla
de un dios nocturno
Rodar
rodar rotas las antenas en medio del espacio
Entre
mares alados y auroras estancadas
Yo
estoy aquí de pie ante vosotros
En
nombre de una idiota ley proclamadora
De la
conservación de las especies
Inmunda
ley
Villana
ley arraigada a los sexos ingenuos
Por
esa ley primera trampa de la inconciencia
El
hombre se desgarra
Y se
rompe en aullidos mortales por todos los poros de su tierra
Yo
estoy aquí de pie entre vosotros
Se me
caen las ansias al vacío
Se me
caen los gritos a la nada
Se me
caen al caos las blasfemias
Perro
del infinito trotando entre astros muertos
Perro
lamiendo estrellas y recuerdos de estrella
Perro
lamiendo tumbas
Quiero
la eternidad como una paloma en mis manos
Todo
ha de alejarse en la muerte esconderse en la muerte
Yo tú
él nosotros vosotros ellos
Ayer
hoy mañana
Pasto
en las fauces del insaciable olvido
Pasto
para la rumia eterna del caos incansable
Justicia
¿qué has hecho de mí Vicente Huidobro?
Se me
cae el dolor de la lengua y las alas marchitas
Se me
caen los dedos muertos uno a uno
¿Qué
has hecho de mi voz cargada de pájaros en
el
atardecer
La
voz que me dolía como sangre?
Dadme
el infinito como una flor para mis manos
Seguir
No
Basta ya
Seguir
cargado de mundos de países de ciudades
Muchedumbres
aullidos
Cubierto
de climas hemisferios ideas recuerdos
Entre
telarañas de sepulcros y planetas conscientes
Seguir
del dolor al dolor del enigma al enigma
Del
dolor de la piedra al dolor de la planta
Porque
todo es dolor
Dolor
de batalla y miedo de no ser
Lazos
de dolor atan la tierra al cielo las aguas a la tierra
Y los
mundos galopan en órbitas de angustia
Pensando
en la sorpresa
La
latente emboscada en todos los rincones del espacio.
Me
duelen los pies como ríos de piedra
¿Qué
has hecho de mis pies?
¿Qué
has hecho de esta bestia universal
De
este animal errante?
Esta
rata en delirio que trepa las montañas
Sobre
un himno boreal o alarido de tierra
Sucio
de tierra y llanto
de
tierra y sangre
Azotado
de espinas y los ojos en cruz
La
conciencia es amargura
La
inteligencia es decepción
Sólo
en las afueras de la vida
Se
puede plantar una pequeña ilusión
Ojos
ávidos de lágrimas hirviendo
Labios
ávidos de mayores lamentos
Manos
enloquecidas de palpar tinieblas
Buscando
más tinieblas
Y
esta amargura que se pasea por los huesos
Y
este entierro en mi memoria
Este
entierro que se alarga en memoria
Este
largo entierro que atraviesa todos los días mi
memoria
Seguir
No
Que
se rompa el andamio de los huesos
Que
se derrumben las vigas del cerebro
Y
arrastre el huracán los trozos a la nada al otro lado
En
donde el viento azota a Dios
En
donde aún resuene mi violín gutural
Acompañando
el piano póstumo del Juicio Final
Eres
tú tú el ángel caído
La
caída eterna sobre la muerte
La
caída sin fin de muerte en muerte
Embruja
el universo con tu voz
Aférrate
a tu voz embrujador del mundo
Cantando
como un ciego perdido en la eternidad
Anda
en mi cerebro una gramática dolorosa y brutal
La
matanza continua de conceptos internos
Y una
última aventura de esperanzas celestes
Un
desorden de estrellas imprudentes
Caídas
de los sortilegios sin refugio
Todo
lo que se esconde y nos incita con imanes fatales
Lo
que se esconde en las frías regiones de lo invisible
O en
la ardiente tempestad de nuestro cráneo
La
eternidad se vuelve sendero de flor
Para
el regreso de espectros y problemas
Para
el miraje sediento de las nuevas hipótesis
Que
rompen el espejo de la magia posible
Liberación,
¡Oh! sí liberación de todo
De la
propia memoria que nos posee
De
las profundas vísceras que saben lo que saben
A
causa de estas heridas que nos atan al fondo
Y nos
quiebran los gritos de las alas
La
magia y el ensueño liman los barrotes
La
poesía llora en la punta del alma
Y
acrece la inquietud mirando nuevos muros
Alzados
de misterio en misterio
Entre
minas de mixtificación que abren sus heridas
Con
el ceremonial inagotable de alba conocida
Todo
en vano
Dadme
la llave de los sueños cerrados
Dadme
la llave del naufragio
Dadme
una certeza de raíces en horizonte quieto
Un
descubrimiento que no huya a cada paso
0
dadme un bello naufragio verde
Un
milagro que ilumine el fondo de nuestros mares íntimos
Como
el barco que se hunde sin apagar sus luces
Liberado
de este trágico silencio entonces
En mi
propia tempestad
Desafiaré
al vacío
Sacudiré
la nada con blasfemias y gritos
Hasta
que caiga un rayo de castigo ansiado
Trayendo
a mis tinieblas el clima del paraíso
¿Por
qué soy prisionero de esta trágica busca?
¿Qué
es lo que me llama y se esconde
Me
sigue me grita por mi nombre
Y
cuando vuelvo el rostro alargo las manos de los ojos
Me
echa encima una niebla tenaz como la noche de los astros ya muertos?
Sufro
me revuelco en la angustia
Sufro
desde que era nebulosa
Y
traigo desde entonces este dolor primordial en las células
Este
peso en las alas
Esta
piedra en el canto
Dolor
de ser isla
Angustia
subterránea
Angustia
cósmica
Poliforme
angustia anterior a mi vida
Y que
la sigue como una marcha militar
Y que
irá más allá
Hasta
el otro lado de la periferia universal
Consciente
Inconsciente
Deforme
Sonora
Sonora
como el fuego
El
fuego que me quema el carbón interno y el alcohol
de
los ojos
Soy
una orquesta trágica
Un
concepto trágico
Soy
trágico como los versos que punzan en las sienes y no pueden salir
Arquitectura
fúnebre
Matemática
fatal y sin esperanza alguna
Capas
superpuestas de dolor misterioso
Capas
superpuestas de ansias mortales
Subsuelos
de intuiciones fabulosas
Siglos
siglos que vienen gimiendo en mis venas
Siglos
que se balancean en mi canto
Que
agonizan en mi voz
Porque
mi voz es sólo canto y sólo puede salir en canto
La
cuna de mi lengua se meció en el vacío
Anterior
a los tiempos
Y
guardará eternamente el ritmo primero
El
ritmo que hace nacer los mundos
Soy
la voz del hombre que resuena en los cielos
Que
reniega y maldice
Y
pide cuentas de por qué y para qué
Soy
todo el hombre
El
hombre herido por quién sabe quién
Por
una flecha perdida del caos
Humano
terreno desmesurado
Sí
desmesurado y lo proclamo sin miedo
Desmesurado
porque no soy burgués ni raza fatigada
Soy
bárbaro tal vez
Desmesurado
enfermo
Bárbaro
limpio de rutinas y caminos marcados
No
acepto vuestras sillas de seguridades cómodas
Soy
el ángel salvaje que cayó una mañana
En
vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Anti
poeta
Culto
Anticulto
Animal
metafísico cargado de congojas
Animal
espontáneo directo sangrando sus problemas
Solitario
como una paradoja
Paradoja
fatal
Flor
de contradicciones bailando un fox-trot
Sobre
el sepulcro de Dios
Sobre
el bien y el mal
Soy
un pecho que grita y un cerebro que sangra
Soy
un temblor de tierra
Los
sismógrafos señalan mi paso por el mundo
Crujen
las ruedas de la tierra
Y voy
andando a caballo en mi muerte
Voy
pegado a mi muerte como un pájaro al cielo
Como
una fecha en el árbol que crece
Como
el nombre en la carta que envío
Voy
pegado a mi muerte
Voy
por la vida pegado a mi muerte
Apoyado
en el bastón de mi esqueleto
El
sol nace en mi ojo derecho y se pone en mi ojo izquierdo
En mi
infancia una infancia ardiente como un
alcohol
Me
sentaba en los caminos de la noche
A
escuchar la elocuencia de las estrellas
Y la
oratoria del árbol
Ahora
la indiferencia nieva en la tarde de mi alma
Rómpanse
en espigas las estrellas
Pártase
la luna en mil espejos
Vuelva
el árbol al nido de su almendra
Sólo
quiero saber por qué
Por
qué
Por
qué
Soy
protesta y araño el infinito con mis garras
Y
grito y gimo con miserables gritos oceánicos
El
eco de mi voz hace tronar el caos
Soy
desmesurado cósmico
Las
piedras las plantas las montañas
Me
saludan Las abejas las ratas
Los
leones y las águilas
Los
astros los crepúsculos las albas
Los
ríos y las selvas me preguntan
¿Qué
tal cómo está Ud.?
Y
mientras los astros y las olas tengan algo que decir
Será
por mi boca que hablarán a los hombres
Que
Dios sea Dios
O
Satán sea Dios
O
ambos sean miedo nocturna ignorancia
Lo
mismo da
Que
sea la Vía Láctea
O una
procesión que asciende en pos de la verdad
Hoy
me es igual
Traedme
una hora que vivir
Traedme
un amor pescado por la oreja
Y
echadlo aquí a morir ante mis ojos
Que
yo caiga por el mundo a toda máquina
Que
yo corra por el universo a toda estrella
Que
me hunda o me eleve
Lanzado
sin piedad entre planetas y catástrofes
Señor
Dios si tú existes es a mí a quien lo debes
Matad
la horrible duda
Y la
espantosa lucidez
Hombre
con los ojos abiertos en la noche
Hasta
el fin de los siglos
Enigma
asco de los instintos contagiosos
Como
las campanas de la exaltación
Pajarero
de luces muertas que andan con pies de espectro
Con
los pies indulgentes del arroyo
Que
se llevan las nubes y cambia de país
En el
tapiz del cielo se juega nuestra suerte
Allí
donde mueren las horas
El
pesado cortejo de las horas que golpean el mundo
Se
juega nuestra alma
Y la
suerte que se vuela todas las mañanas
Sobre
las nubes con los ojos llenos de lágrimas
Sangra
la herida de las últimas creencias
Cuando
el fusil desconsolado del humano refugio
Descuelga
los pájaros del cielo
Mírate
allí animal fraterno desnudo de nombre
junto
al abrevadero de tus límites propios
Bajo
el alba benigna
Que
zurce el tejido de las mareas
Mira
a lo lejos viene la cadena de hombres
Saliendo
de la usina de ansias iguales
Mordidos
por la misma eternidad
Por
el mismo huracán de vagabundas fascinaciones
Cada
uno trae su palabra informe
Y los
pies atados a su estrella propia
Las
máquinas avanzan en la noche del diamante fatal
Avanza
el desierto con sus olas sin vida
Pasan
las montañas pasan los camellos
Como
la historia de las guerras antiguas
Allá
va la cadena de hombres entre fuegos ilusos
Hacia
el párpado tumbal
Después
de mi muerte un día
El
mundo será pequeño a las gentes
Plantarán
continentes sobre los mares
Se
harán islas en el cielo
Habrá
un gran puente de metal en torno de la Tierra
Como
los anillos construidos en Saturno
Habrá
ciudades grandes como un país
Gigantescas
ciudades del porvenir
En
donde el hombre-hormiga será una cifra
Un
número que se mueve y sufre y baila
(Un
poco de amor a veces como un arpa que hace olvidar la vida)
Jardines
de tomates y repollos
Los
parques públicos plantados de árboles frutales
No
hay carne que comer el planeta es estrecho
Y las
máquinas mataron el último animal
Árboles
frutales en todos los caminos
Lo
aprovechable sólo lo aprovechable
Ah la
hermosa vida que preparan las fábricas
La
horrible indiferencia de los astros sonrientes
Refugio
de la música
Que
huye de las manos de los últimos ciegos
Angustia
angustia de lo absoluto y de la perfección
Angustia
desolada que atraviesa las órbitas perdidas
Contradictorios
ritmos quiebran el corazón
En mi
cabeza cada cabello piensa otra cosa
Un
hastío invade el hueco que va del alba al poniente
Un
bostezo color mundo y carne
Color
espíritu avergonzado de irrealizables cosas
Lucha
entre la piel y el sentimiento de una dignidad bebida y no otorgada.
Nostalgia
de ser barro y piedra o Dios
Vértigo
de la nada cayendo de sombra en sombra
Inutilidad
de los esfuerzos fragilidad del sueño
Ángel
expatriado de la cordura
¿Por
qué hablas Quién te pide que hables?
Revienta
pesimista mas revienta en silencio
Cómo
se reirán los hombres de aquí a mil años
Hombre
perro que aúllas a tu propia noche
Delincuente
de tu alma
El
hombre de mañana se burlará de ti
Y de
tus gritos petrificados goteando estalactitas
¿Quién
eres tú habitante de este diminuto cadáver estelar?
¿Qué
son tus náuseas de infinito y tu ambición de eternidad?
Átomo
desterrado de sí mismo con puertas y ventanas de luto
¿De
dónde vienes a dónde vas?
¿Quién
se preocupa de tu planeta?
Inquietud
miserable
Despojo
del desprecio que por ti sentiría
Un
habitante de Betelgeuse
Veintinueve
millones de veces más grande que tu sol
Hablo
porque soy protesta insulto y mueca de dolor
Sólo
creo en los climas de la pasión
Sólo
deben hablar los que tienen el corazón clarividente
La
lengua a alta frecuencia
Buzos
de la verdad y la mentira
Cansados
de pasear sus linternas en los laberintos de la nada
En la
cueva de alternos sentimientos
El
dolor es lo único eterno
Y
nadie podrá reír ante el vacío
¿Qué
me importa la burla del hombre-hormiga
Ni la
del habitante de otros astros más grandes?
Yo no
sé de ellos ni ellos saben de mí
Yo sé
de mi vergüenza de la vida de mi asco celular
De la
mentira abyecta de todo cuanto edifican los hombres
Los
pedestales de aire de sus leyes e ideales
Dadme
dadme pronto un llano de silencio
Un
llano despoblado como los ojos de los muertos
¿Robinson
por qué volviste de tu isla?
De la
isla de tus obras y tus sueños privados
La
isla de ti mismo rica de tus actos
Sin
leyes ni abdicación ni compromisos
Sin
control de ojo intruso
Ni
mano extraña que rompa los encantos
¿Robinson
cómo es posible que volvieras de tu isla?
Malhaya
el que mire con ojos de muerte
Malhaya
el que vea el resorte que todo lo mueve
Una
borrasca dentro de la risa
Una
agonía de sol adentro de la risa
Matad
al pesimista de pupila enlutada
Al
que lleva un féretro en el cerebro
Todo
es nuevo cuando se mira con ojos nuevos
Oigo
una voz idiota entre algas de ilusión
Boca
parasitaria aún de la esperanza
Idos
lejos de aquí restos de playas moribundas
Mas
si buscáis descubrimientos
Tierras
irrealizables más allá de los cielos
Vegetante
obsesión de musical congoja
Volvamos
al silencio
Restos
de playas fúnebres
¿A
qué buscáis el faro poniente
Vestido
de su propia cabellera
Como
la reina de los circos?
Volvamos
al silencio
Al
silencio de las palabras que vienen del silencio
Al
silencio de las hostias donde se mueren los profetas
Con
la llaga del flanco
Cauterizada
por algún relámpago
Las
palabras con fiebre y vértigo interno
Las
palabras del poeta dan un marco celeste
Dan
una enfermedad de nubes
Contagioso
infinito de planetas errantes
Epidemia
de rosas en la eternidad
Abrid
la boca para recibir la hostia de la palabra herida
La
hostia angustiada y ardiente que me nace no se sabe dónde
Que
viene de más lejos que mi pecho
La
catarata delicada de oro en libertad
Correr
de río sin destino como aerolitos al azar
Una
columna se alza en la punta de la voz
Y la
noche se sienta en la columna
Yo
poblaré para mil años los sueños de los hombres
Y os
daré un poema lleno de corazón
En el
cual me despedazaré por todos lados
Una
lágrima caerá de unos ojos
Como
algo enviado sobre la tierra
Cuando
veas como una herida profetiza
Y
reconozcas la carne desgraciada
El
pájaro cegado en la catástrofe celeste
Encontrado
en mi pecho solitario y sediento
En
tanto yo me alejo tras los barcos magnéticos
Vagabundo
como ellos
Y más
triste que un cortejo de caballos sonámbulos
Hay
palabras que tienen sombra de árbol
Otras
que tienen atmósfera de astros
Hay
vocablos que tienen fuego de rayos
Y que
incendian donde caen
Otros
que se congelan en la lengua y se rompen al salir
Como
esos cristales alados y fatídicos
Hay
palabras con imanes que atraen los tesoros del abismo
Otras
que se descargan como vagones sobre el alma
Altazor
desconfía de las palabras
Desconfía
del ardid ceremonioso
Y de
la poesía
Trampas
Trampas
de luz y cascadas lujosas
Trampas
de perla y de lámpara acuática
Anda
como los ciegos con sus ojos de piedra
Presindendo
el abismo a todo paso
Mas
no temas de mí que mí lenguaje es otro
No
trato de hacer feliz ni desgraciado a nadie
Ni
descolgar banderas de los pechos
Ni
dar anillos de planetas
Ni
hacer satélites de mármol en torno a un talismán ajeno
Quiero
darte una música de espíritu
Música
mía de esta cítara plantada en mi cuerpo
Música
que hace pensar en el crecimiento de los árboles
Y
estalla en luminarias adentro del sueño
Yo
hablo en nombre de un astro por nadie conocido
Hablo
en una lengua mojada en mares no nacidos
Con
una voz llena de eclipses y distancias
Solemne
como un combate de estrellas o galeras lejanas
Una
voz que se desfonda en la noche de las rocas
Una
voz que da la vista a los ciegos atentos
Los
ciegos escondidos al fondo de las casas
Como
al fondo de sí mismos
Los
veleros que parten a distribuir mi alma por el mundo
Volverán
convertidos en pájaros
Una
hermosa mañana alta de muchos metros
Alta
como el árbol cuyo fruto es el sol
Una
mañana frágil y rompible
A la
hora en que las flores se lavan la cara
Y los
últimos sueños huyen por las ventanas
Tanta
exaltación para arrastrar los cielos a la lengua
El
infinito se instala en el nido del pecho
Todo
se vuelve presagio
ángel
entonces
El
cerebro se torna sistro revelador
Y la
hora huye despavorida por los ojos
Los
pájaros grabados en el zenit no cantan
El
día se suicida arrojándose al mar
Un
barco vestido de luces se aleja tristemente
Y al
fondo de las olas un pez escucha el paso de los hombres
Silencio
la tierra va a dar a luz un árbol
La
muerte se ha dormido en el cuello de un cisne
Y
cada pluma tiene un distinto temblor
Ahora
que Dios se sienta sobre la tempestad
Que
pedazos de cielo caen y se enredan en la selva
Y que
el tifón despeina las barbas del pirata
Ahora
sacad la muerta al viento
Para
que el viento abra sus ojos
Silencio
la tierra va a dar a luz un árbol
Tengo
cartas secretas en la caja del cráneo
Tengo
un carbón doliente en el fondo del pecho
Y
conduzco mi pecho a la boca
Y la
boca a la puerta del sueño
El
mundo se me entra por los ojos
Se me
entra por las manos se me entra por los pies
Me
entra por la boca y se me sale
En
insectos celestes o nubes de palabras por losporos
Silencio
la tierra va a dar a luz un árbol
Mis
ojos en la gruta de la hipnosis
Mastican
el universo que me atraviesa como un túnel
Un
escalofrío de pájaro me sacude los hombros
Escalofrío
de alas y olas interiores
Escalas
de olas y alas en la sangre
Se
rompen las amarras de las venas
Y se
salta afuera de la carne
Se
sale de las puertas de la tierra
Entre
palomas espantadas
Habitante
de tu destino
¿Por
qué quieres salir de tu destino?
¿Por
qué quieres romper los lazos de tu estrella
Y
viajar solitario en los espacios
Y
caer a través de tu cuerpo de tu zenit a tu
nadir?
No
quiero ligaduras de astro ni de viento
Ligaduras
de luna buenas son para el mar y las mujeres
Dadme
mis violines de vértigo insumiso
Mi
libertad de música escapada
No
hay peligro en la noche pequeña encrucijada
Ni
enigma sobre el alma
La
palabra electrizada de sangre y corazón
Es el
gran paracaídas y el pararrayos de Dios
Habitante
de tu destino
Pegado
a tu camino como roca
Viene
la hora del sortilegio resignado
Abre
la mano de tu espíritu
El
magnético dedo
En
donde el anillo de la serenidad adolescente
Se
posará cantando como el canario pródigo
Largos
años ausente
Silencio
Se
oye el pulso del mundo como nunca pálido
La
tierra acaba de alumbrar un árbol
(Vicente
Huidobro)