"Te espero en todos los atardeceres en la ventana,
deshilando abalorios, colocando los libros, leyendo mis versos..."

(Tristan Tzara)

30 de enero de 2011

DESNUDO


Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,
Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.


Ampáralo niña ciega de alma,
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego;
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies,
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro.
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.



Pero ese instante sudoroso de nada,
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca,
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos.



(Alejandra Pizarnik)

2 comentarios:

Luar dijo...

Com as mãos – tal como as tuas – já perdidas...

MartinAngelair dijo...

...

Ese instante que no se olvida
..
Pero ese instante sudoroso de nada

...


Ella, Pizarnik





Me la quiero mucho, y no sólo porque me haya regalado mariposas, (...y siga haciéndolo...)





Besos.
B.N.C.P.